Libro: De buena a grandiosa – Good to Great #JinCollins

Libro: De buena a grandiosa – Good to Great #JinCollins

El autor y su equipo de investigación analizan once empresas que pasaron de ser empresas buenas a ser empresas grandiosa y que mantuvieron esos resultados magníficos durante al menos quince años. Contrastaron estas empresas con otras para descubrir los determinantes claves de su grandeza mantenida en el tiempo.

De grandiosa a buena

La mayoría de las empresas grandiosas de hoy en día, como Coca Cola o Merck, siempre han sido grandiosas. La mayoría de las empresas, sin embargo, sólo llegan a ser buenas. Pero unas pocas han logrado hacer la transición hacia grandiosas.

Factor 1: Líderazgo de nivel 5

Estos líderes y CEOs anteponen las compañías para las cuales trabajan a sus egos personales.

En todas las empresas grandiosas estudiadas, existe el mismo tipo de líder a la cabeza: un individuo con una tendencia a resolver problemas y una mezcla paradójica entre humildad y disponibilidad

Factor 2: Primero “quién” luego “qué”

Los líderes de las empresas de buenas a grandiosas, se concentran primero en conseguir a la gente correcta para el cargo que necesitan ocupar, antes de idear una visión o estrategia.

Cuentan con líderes que no se preocupan acerca de la dirección que debe tomar la empresa y que se preocupan por conseguir las mejores personas del mundo profesional, para ubicarlas en los puntos estratégicos de la misma.

La selección del personal correcto es crucial, porque casi instantáneamente ayuda

Factor 3: Confrontación de los hechos brutales

Cuando una empresa posee un liderazgo de nivel 5 y a los mejores empleados en el mejor lugar, todos son capaces de anteponer los intereses de la empresa por encima de los suyos personales. Esta capacidad le permite enfrentar hechos brutales, sin perder jamás la fe.

La grandeza de una compañía

Factor 4: El concepto del erizo

Una de las características que poseen los líderes de las compañías de buenas a grandiosas es la simpleza con la que presentan sus conceptos. Ellos se centran en una meta sencilla, de manera obsesiva – el concepto del erizo. Los erizos siempre se centran en una sola idea: si los atacan, van a saltar

Factor 5: Una cultura de disciplina

Muchos ejecutivos confunden el control por la disciplina; creen que en cierto nivel, la disciplina que buscan impartir puede lograrse mediante un riguroso control de los demás.

Esto no es cierto, lo que las personas hacen proviene de adentro de ellos, sin importar cuán grande sea el estímulo

Factor 6: Aceleradores de tecnología

Así como las empresas de buenas a grandiosas saben alcanzar el éxito sin oficinas extravagantes, también han probado que un negocio no necesita la última tecnología para ganar. La tecnología, por si sola, jamás ha hecho a una empresa grandiosa.

Las 11 compañías estudiadas le prestaron muy poca

Factor 7: El engranaje gigante

Otro factor que distingue a las empresas que se volvieron grandiosas es la construcción de un lento pero seguro impulso o momentum.

Imagine tratar de hacer girar un gigantesco engranaje de unas 5.000 libras. Al principio con un gran esfuerzo, puede hacer moverla unos cuantos centímetros apenas.

Escapando de la vuelta de la perdición

Las 11 empresas estudiadas que dieron el salto de buenas a grandiosas no están en las industrias más deslumbrantes –son bancos, empresas metalúrgicas, etc. No aparecen en la TV o en las revistas, y sus líderes no aparecen con frecuencia en el Wall Street Journal.