Compras Compulsivas

Compras Compulsivas

Es bueno disfrutar de un día de compras, siempre que se haga de manera controlada

La oniomanía o compras compulsivas, definido de manera simple por la enciclopedia Wikipedia, es un trastorno psicológico cuyo síntoma es un deseo desenfrenado por comprar sin una necesidad real y que es frecuente en personas que padecen trastornos del estado de ánimo. Esta psicopatología suele estar asociada con trastornos depresivos y a la baja autoestima, aunque puede estar presente en otras enfermedades mentales como el trastorno bipolar o el trastorno límite de la personalidad.

Y es que ir de compras puede provocar para muchos un gran placer, resultando como una terapia que puede servirnos en un momento dado, para olvidar ciertas dificultades por las que pudiéramos estar atravesando. Sin embargo, luego viene el arrepentimiento de haber adquirido cosas inútiles; de ahí la depresión y la ansiedad, lo que puede llevarnos nuevamente a las tiendas, como una manera de evasión de esa realidad. Esto se convierte en un círculo vicioso, del cual, es muy difícil salir sin ayuda.

Ciclo compulsivo

  1.  Sentimientos desencadenantes (concientes e inconcientes)
  2.  Gasto descontrolado
  3.  Auto recriminación
  4.  Buenas intenciones y esfuerzos inútiles

Comprar compulsivamente es un síndrome que afecta por igual a personas de ambos sexos. Aunque las estadísticas mostraban que este trastorno generalmente aparece entre los 30 a 40 años, es evidente que esta conducta también puede ser adquirida por jóvenes que van desde los 15, 18 y 20 años de edad, quienes por la fragilidad y poco discernimiento de la misma edad, se encuentran inmersos en un mundo irreal y olvidan las consecuencias de su accionar.

Un comprador normal -no compulsivo-, siente satisfacción cuando adquiere algo que desea, controlando siempre lo que gasta; mientras que el comprador compulsivo permanentemente siente un excesivo placer al momento de hacer sus compras, similar al que produce la droga, llevándole a perder el control de sus actos. A estos no les importa sacrificar sus necesidades básicas y mucho menos la de otras personas de su entorno, lo que les lleva a tener enfrentamientos con familiares, así como una acumulación de deudas que lo conducen a la ruina económica, y muchas veces, hasta a cometer suicidio.

Sin lugar a dudas, la mayoría de las personas en algún momento han hecho compras innecesarias. Todos, de una forma u otra, nos sentimos satisfechos al comprar algo suntuoso que no necesariamente se requiere para vivir; no obstante, el problema es cuando esta actividad se vuelve común.

Para el especialista Joaquín Disla, en la mayoría de los casos, los objetos adquiridos mediante la compra patológica, son destinados a regalos a coleccionar o guardar y hasta para tirar a la basura, ya que precisamente estas compras son realizadas por su carácter momentáneo, caprichoso o innecesario.

Disla, asegura que generalmente los compradores compulsivos tienen grandes sentimientos que solo encuentran alivio o ‘liberación’ cuando se compran ‘algo bonito’, como son:

  • Carencia
  • Soledad
  • Vacios Interiores
  • Depresión
  • En ocasiones, tienen estilos de vida caóticos, lo que, se refleja en su uso y administración del dinero, así como también en otros aspectos de su vida.
  • A veces hacen y utilizan esto como arma, como una forma de castigar a alguien, usualmente, a la pareja
  • Son personas a menudo impulsivas al actuar, con poca capacidad de medir las consecuencias de sus actos
  • Tienen conductas irresponsables consigo mismos y con los demás (lo cual se refleja en una falta de consideración hacia los demás)
  • Baja autoestima, comportamientos inmaduros y una baja tolerancia a la frustración o a los sentimientos dolorosos, lo que fomenta su necesidad de calmar o aliviar dicho malestar

apap

 


 




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