Deseo salir de las deudas, pero no sé por dónde empezar.

Deseo salir de las deudas, pero no sé por dónde empezar.

Estimados Cristian y Paulo: Actualmente tengo varias deudas. Mi situación empezó a incubarse hace varios años, cuando serví de garante a un familiar que quedó mal y se fue del país. Me vi obligado a responder por esta deuda y actualmente debo a un prestamista RD$ 40 mil, a un amigo RD$ 15 mil y RD$ 25 mil a una tarjeta de crédito. Tengo todo el deseo de salir definitivamente de estas deudas y honestamente no sé por dónde empezar. Lo que tengo disponible no me da para repartir entre mis 3 acreedores y siempre le quedó mal a uno. ¿Qué me recomiendan para salir de esta penosa situación? Garante Frustrado


 Estimado Garante Frustrado: Interpretando cómo explicas tu situación actual, bien pudiéramos concluir que el incumplimiento de tu familiar fue el origen de la liquidez que impide que puedas cumplir con tus compromisos. Pon unas grandes comillas alrededor de esta primera frase, porque esta no es la primera causa, ni mucho menos la causa principal de esa situación.

El primer paso hacia la solución de tu problema es que comprendas que la verdadera causa de tu situación actual es la incapacidad de mitigar tus riesgos a través del ahorro. Eso nos sucede a muchos dominicanos y dominicanas, pues tenemos la tendencia a afrontar todas las decisiones de la vida “de frente y con el pecho abierto”… y con pocas posibilidades concretas para resolver las partes negativas de los riesgos de nuestras decisiones. Es fundamental que comprendamos que el as bajo la manga frente a los riesgos de nuestras  decisiones es el ahorro y asumir riesgos sin ahorros es el camino más directo para situaciones de iliquidez, como la que enfrentas hoy.

Habiendo comprendido esta causa – y con el propósito de no reproducir sus consecuencias en lo adelante – vamos a la solución práctica. Insistimos en que cuando entiendas y aceptes la causa de tu situación, podrás avanzar al siguiente paso.  El reto aquí es que los créditos que tienes son tóxicos, caros y tienden a extenderse en el tiempo de manera inmanejable; por consiguiente, lo primero que tenemos que hacer es reestructurar esa deuda y situarla en un vehículo menos invasivo: un préstamo consolidado.

La reestructuración en sí misma no es la solución a tu situación… es apenas el principio, pues reestructurar  permite “comprar tiempo” para construir una respuesta estratégica al problema; esto es, una solución que reduzca la probabilidad de que recaigas en el futuro. ¿Cómo se hace esto? Te lo presentamos paso a paso:

  • Paso 1: Evalúa el riesgo de tu ingreso: ¿Es fijo o variable? Si es fijo, ¿qué tan seguro es? ¿Hay probabilidad de que se vea interrumpido en el corto plazo? Si es variable, ¿cada cuánto tiempo sucede? ¿Qué tan variable es? Mientras más variable o espaciado el ingreso, mayor riesgo.
  • Paso: 2: Proyecta un costo de vida que sea coherente con el tipo de ingreso -y el riesgo del mismo- que tienes. A mayor riesgo del ingreso, más cuidadoso debes ser con tu costo.
  • Paso 3: Proyecta si con tus ingresos y tus costos actuales generas excedentes y de qué tamaño es.
  • Paso 4: En caso de que sí produzcas excedentes, proyéctalo en el tiempo, para estimar qué proporción del excedente debo “entregar” para repagar la deuda. Por ejemplo, si tu déficit es de RD$ 80,000 y tu excedente es de RD$ 20,000, puedes decidir eliminar el déficit en un año, de forma que puedas atender la deuda sin dejar de ahorrar y sin dejar de generar capacidad para atender otros riesgos que pueden surgir.
  • Paso 5: La cura definitiva. Para que no te vuelva a suceder, comprende que si no tienes capacidad de ahorro, no tienes capacidad de pago. Hasta tanto no la tengas, no vuelvas a ser garante ni de ti y de nadie. El monto de cualquier nuevo préstamo debe estar respaldado por tu habilidad para convertir excedentes en ahorros.

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