El Bitcoin: Lo Bonito y Lo Feo de las Criptomonedas

El Bitcoin: Lo Bonito y Lo Feo de las Criptomonedas

El dinero te puede gustar, te puede ser indiferente, lo puedes hasta amar o despreciar. No obstante, algo que cada día se vuelve más difícil es escapar de tener algún tipo de relación con el dinero. Esto es debido a que ya quedo atrás la época en que utilizábamos el trueque para poder intercambiar bienes y servicios. Como respuesta a esta dificultad surgió el dinero, con el fin de facilitar las transacciones de las actividades comerciales que se llevan a cabo.

Sin embargo, para que algo pueda ser considerado dinero debe poseer al menos tres características básicas, citadas a continuación:

1. Funcionar como unidad de cuenta, es decir, cuyo valor pueda ser de referencia.
2. Ser ampliamente aceptado como medio de intercambio, es decir, ambas partes en una transacción deben tener la confianza de que el medio de pago posee un valor ya conocido.
3. Debe funcionar como reserva de valor, es decir, que su cotización no presente cambios fuertes de manera repentina y con frecuencia.

Así como todos tenemos cierta relación con el dinero, en todas partes del mundo es diferente. En algunos países tiene más fuerza que en otros y es susceptible, en parte, a comportarse acorde a las condiciones económicas de la nación de donde provenga. Todo esto hasta hace un poco de tiempo cuando surgen las criptomonedas, entre ellas el bitcoin como la más popular. Esta nueva moneda no tiene nacionalidad ni conoce de límites ni fronteras, por lo que se considera como universal; vale lo mismo en República Dominicana como en Colombia, Francia, Sudáfrica, Australia o Japón.

En adición, así como el bitcoin es universal, se caracteriza por no estar controlado o regulado por ninguna autoridad gubernamental. Mas bien esta moneda surge como resultado de avances tecnológicos que hacen del bitcoin dinero descentralizado. ¿Cómo es esto posible? Las transacciones del bitcoin se registran de manera virtual en una plataforma que carece de un solo lugar determinado y fijo, sino más bien que cuando compras algo con bitcoin esa transacción se registra en todas partes del mundo en múltiples “bloques” que se encuentran interconectados en cadena, conocida dicha tecnología como blockchain.

No obstante, así como el bitcoin es diferente de cualquier otra moneda tradicional, posee riesgos que vale la pena resaltar. Debido a que esta criptomoneda carece de alguna regulación, sus transacciones poseen cierto sentido de anonimato (parecido al efectivo), lo cual hace del bitcoin un nuevo instrumento disponible para que malhechores puedan realizar lavado de dinero y, hasta en casos más extremos, terroristas puedan financiar sus actividades. Los países en vías de desarrollo como la mayoría de América Latina no somos inmunes a dichos acontecimientos.

Además, si bien el bitcoin posee las dos primeras características para ser considerado dinero, aún carece de sustento para cumplir ampliamente la tercera función de reserva de valor. Luego de que esta moneda aumentara de un poco menos de mil dólares estadounidenses a principios de 2017 hasta los US$19,346 el día 16 de diciembre del mismo año, cuando registró su valor más alto, al 18 de abril del 2018 cotiza en US$8,302 equivalente a una depreciación de 57.1% en dicho periodo. En otras palabras, desde que el bitcoin subió de valor con esa rapidez en el 2017 ha perdido más de la mitad de su valor en 4 meses. Mientras más alto algo se pueda encontrar, más fuerte puede ser la caída.

Ahora, del lado positivo, el bitcoin y la tecnología que lo respalda, el blockchain, poseen ventajas y oportunidades a destacar como las siguientes: su facilidad y agilidad para realizar transacciones especialmente a nivel internacional, carece de intermediarios y comisiones importantes y se considera un sistema que no es posible de hackear actualmente. Dichas características resultan atractivas especialmente para un público que realiza transacciones internacionales con frecuencia y aprecia que sean hechas con agilidad y por medios digitales, con tal de evitar las tradicionales esperas por a veces días por algún monto de dinero en tránsito desde el extranjero y el uso de un intermediario. Además, debido a que la tecnología blockchain realiza registros en distintos partes de manera simultánea, sus usuarios consideran a este medio como seguro.

En fin, hay distintas maneras de ver el bitcoin: algunos piensan que fue (o es) una moda pasajera de la que se habla por el valor que ha alcanzado o, también, un cambio significativo en la manera de realizar negocios hacienda uso de una moneda global, o algún punto en medio de estos extremos. Ciertamente seguiremos escuchando del bitcoin debido a sus prometedoras novedades que pudieran traer beneficios para la seguridad de sus finanzas personales y para agilizar el proceso de hacer negocios, en especial negocios internacionales. Sus riesgos ameritarían una eventual regulación global y, como resultado, se encuentra en la agenda a ser tratada en la reunión de los países del G20 (los más poderosos económicamente) en noviembre 2018. Es de esperar que, en algún momento, se propague el uso del blockchain a medida que sea mejor conocida y aceptada mientras que el bitcoin y las demás criptomonedas continúen evolucionando hasta, quizás, cumplir a cabalidad las condiciones para ser considerada dinero como tal.

Lo Positivo y Lo Negativo del Bitcoin
Lo Positivo Lo Negativo
Facilidad de uso por medios digitales Susceptible a uso para lavado de activos y financiamiento del terrorismo
Agilidad para las transacciones Volatilidad
Seguridad por su tecnología descentralizada Falta de regulaciones

*Esta tabla no es de carácter limitativo sino más bien ilustrativo.

 

Por Marlon Gracesqui – marlongracesqui@gmail.com – @marlongracesqui




Deja un comentario