Cómo Planificar la Etapa de la Vejez

Cómo Planificar la Etapa de la Vejez

Es importante organizar y planificar nuestra vejez, para evitar convertirnos en una carga familiar y social

En la primera etapa de la vida de toda persona, la planificación financiera personal dependerá de otros, ya sea padre, madre, abuelos o tutores. Luego, en la etapa de la juventud y adultez, cada uno debe asumir el control de sus propias finanzas.

Algo fundamental es que, dependiendo de los valores, principios aprendidos e imitados en la familia, podemos ir enfrentando de manera responsable el control de los ingresos y egresos de la familia. Mi enfoque, en este artículo de hoy, es detenernos a pensar en la última etapa del ser humano: adulto mayor, vejez, ancianidad o como deseemos denominarla. Es muy usual escuchar personas decir: ¿Para qué ahorrar y pensar tanto en un futuro, si no sabemos hasta cuándo vamos a estar o durar en la tierra?. Esto parece un cliché, y hace que muchos dominicanos vivan una vida basada en la inmediatez. En cierta manera, tiene sentido, y más frente a nuestra realidad de alzas contínuas, salarios no equitativos, consumos desmedidos y una gran presión social para estar a la moda en estos tiempos tan cambiantes. Ahora bien, ¿quién va a asumir el costo de la vida de cada uno de manera digna, sin perjudicar ni molestar a nadie? Pensemos por un momento qué pasa si te jubilan a los 65 años y poder vivir hasta los 95.

Durante esos 30 años, ¿cómo me voy a mantener de manera digna y responsable? Si nos fijamos, este tiempo es prácticamente similar al que estuvimos laborando en nuestra etapa productiva.

Pensemos en el hipotético caso de un pensionado que decide descansar y vivir de una pensión y unos ahorritos que logró acumular y no a producir nuevamente. Ante este caso, algunos planteamientos para la reflexión personal:

  • ¿Es suficiente esta pensión para vivir, en vista de que el monto devengado es menor que su último salario?
  • Las enfermedades afloran, en vista de que el organismo se va deteriorando con los años
  • Los intereses pagados en un banco comercial por un certificado a plazo fijo varían, y cambian, y por lo general bajan con el tiempo
  • Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) te pagan en base a tus aportes y muchos no tienen todas tus cuotas cubiertas, en vista de un sistema que inició muchos años después de estar laborando
  • La inflación es contínua y la devaluación de la moneda igual
  • Algunas Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) no asumen a los mayores, y muchas veces ni medicamentos ni enfermedades catastróficas. Simplemente la cobertura se agota, en vista del continuo uso por las situaciones de salud que se presentan
  • Si se tienen hijos, cada uno tiene que hacer su vida y el costo de levantar una familia cada vez es más alto
  • ¿Qué puede pasar si estos hijos fallecen antes, enferman o simplemente este adulto mayor nunca los tuvo?
  • Las fuentes de trabajo son limitadas para personas de 50 años en adelante, y en ocasiones hasta de 35 en adelante

A esta lista, sumemos nuestras reflexiones individuales y nos daremos cuenta de que es infinita. Todo esto, me lleva nuevamente al planteamiento original: ¿De quién es la responsabilidad de la planificación de la vejez? indiscutiblemente, es de todos. Primero del sistema de cada país, de cada individuo, de la familia, y de todos los sectores de la sociedad.

en vista de que la esperanza de vida del ser humano es mayor, gracias a la calidad de vida, a las políticas públicas y sociales, así como de los avances científicos y tecnológicos, debemos organizar y planificar nuestra vejez, para no convertirnos en una carga familiar ni social, sino todo lo contrario, poder vivirla dignamente, sin que nadie se vea precisado a disminuir su calidad de vida, ni vivir de la caridad pública.

Por: Natalia Díaz Nieto  natanieto14@yaho.com

Consultora de Empresas Familiares, Gestión Humana y Trabajadora Social