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Miércoles 16 Agosto 2017
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Propinas ¿Darlas o no?

Propinas ¿Darlas o no?

Estás compartiendo con tus amigos en un restaurante de Santo Domingo un viernes en la noche, comentando  cada quien las novedades de sus vidas mientras comen y beben de todo lo que ordenaron. La noche avanza y ya todos han terminado sus platos y juegan con sus bebidas, mientras se agotan los temas de conversación. Es el momento de ordenar la cuenta.

Para esta ocasión las cuentas fueron individuales, y al llegar la que te corresponde está incluida el 18% del impuesto ITBIS (IVA en otros países de la región) y 10% legal, este último refiriéndose a la propina obligatoria. Además, notas que las personas con quienes compartes dejan alguna retribución adicional y hasta en muchas ocasiones tienes al camarero detrás con los ojos bien atentos, en ese momento te preguntas lo siguiente: ¿debo o no dejar propina? Si decido que sí, ¿cuánto debo dar? Si decido que no, ¿será mal visto ante los ojos de los demás?

La propina es un ingreso adicional que recibe el trabajador en los hoteles, bares,  restaurantes, cafés, barras y en cualquier otro establecimiento donde se sirven alimentos y bebidas para ser consumidos en el mismo lugar, los cuales no se consideran parte de su salario base, según lo contempla el artículo 197 del Código de Trabajo Dominicano. La legislación laboral establece en su artículo 228 y 229 que deberá cargarse a la cuenta de los clientes el 10% por concepto de propinas y dicho monto sería distribuido en partes iguales entre el personal. Se resalta que esto incluye a los trabajadores con los que generalmente el cliente no tiene contacto, como los que están en la cocina.

Si se decide dejar una propina adicional a la que está cargada en tu factura es necesario que sea acorde con tus posibilidades y la satisfacción que tengas por el servicio recibido, por el cual voluntariamente muestras gratitud por medio de la propina.

Para mostrar  tu agradecimiento no tienes que salirte de tu presupuesto. En República Dominicana ya se debe de pagar un 28% sobre el valor de la orden, lo cual incluye impuestos y propinas como antes explicado, por lo que si frecuentemente optas por dejar algo más, es prudente planificarse.  Por ejemplo, según las estadísticas del Banco Central, los restaurantes, cafés y establecimientos similares ponderan 8.3% en el gasto de la canasta familiar[1]. Por tanto, si vas a costear los gastos de lo que se ordenaría, visita aquellos lugares que puedes costear. Ir a restaurantes y bares que van más allá de tus posibilidades, no solo limita la capacidad que tienes de dar propina, lastima tu bolsillo.

Además, así como las propinas son esperadas por las personas que te atienden, el buen servicio también es esperado por el cliente que decide visitar el establecimiento. Ofrece una propina que vaya acorde con tu disposición y que muestre que tu satisfacción fue más allá del 10.0%. En adición, si te satisfizo bastante el servicio, es un buen gesto para la persona que te atiende expresárselo además de la propina, le sirve de ánimo.

¿Y si decides no dejar propina adicional porque el 10.0% obligatorio ya te parece suficiente? No siempre se recibe un buen servicio y puede ser por múltiples razones. También, la práctica de mostrar ante los demás tu solidaridad, aun cuando el servicio no te satisfizo o porque estás visitando algún lugar que va más allá de tus posibilidades, por aparentar, no sería honesto con tus finanzas; con el tiempo ese gasto se reflejará en otra área donde lo necesites.

Las propinas son muestras de nuestra gratitud e incentivo para el buen servicio en todos aquellos lugares donde sirven alimentos y bebidas. Muchos de los trabajadores de hoteles, bares y restaurantes reciben una parte significativa de sus ingresos en base a las propinas. Por consiguiente, el balance entre la empatía con la persona que te atiende, la satisfacción con el servicio y tu disposición a pagar solo el 10.0% obligatorio o más, dictarían la propina.

Dato basado en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2007) que realiza la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

Por: Marlon Gracesqui