Sin deudas: Rompiendo el circulo vicioso

Sin deudas: Rompiendo el circulo vicioso

Todos merecemos salir de las deudas y  para hacerlo debemos alejarnos de la cultura de “Cero ahorros”, porque es lo único que garantizará poder lograr los sueños sin endeudamiento.

Muchos de nosotros nos preguntamos más de una vez al mes ¿Qué es lo que sucede, que por más que nos esforcemos sentimos que estamos corriendo en círculos, en torno a nuestra vida financiera? Es como si por alguna razón extraña no sintiéramos nuestro progreso. De alguna manera caímos en un círculo vicioso que se caracteriza por no saber hacia dónde se fue el dinero de nuestra quincena o del mes y sentimos que estamos peor que cuando estábamos en la universidad, producto de deudas que no parecen acabarse nunca, y te guste o no, por no dejar de hacer lo que estamos haciendo -poder de elección-, porque hay que seguir pagando. Lo peor de todo, es que parece que no nos enseñaron en el colegio a resolver este tipo de problemas. A esto yo le llamo círculo vicioso.

 

  1. ¿Qué es el círculo vicioso?

Es la forma de utilizar el dinero, y se caracteriza por el exceso de deudas que te llevan a pagar más intereses todos los meses y a tener menos disponibilidad de tu ingreso o tu sueldo. Este círculo vicioso es lo que provoca la escasez de dinero en nosotros, y la falta de dinero no solo es una de las principales causas de desmotivación laboral, sino que está demostrado que tiene serias repercusiones en nuestra salud.

 

  1. ¿Cómo sé que estoy inmerso en un círculo vicioso?

Si tus ingresos o tu sueldo no son suficientes para pagar tus gastos mensuales y debes financiar una parte de ellos, entonces estás en un círculo vicioso. Tan sencillo como eso. Indicadores como: no poder pagar el total de lo consumido a las tarjetas en determinado mes, tocar los ahorros para poder llegar a fin de mes, o girar los extra-préstamos para cumplir con alguna responsabilidad pendiente, son señales de que los ingresos no son suficientes y de que puedes estar en un círculo vicioso.

 

  1. ¿Cómo llegamos ahí?

Gracias a un conjunto de malas o muy inocentes decisiones, como por ejemplo, creer que ganas muy poco para ahorrar, pero no para endeudarte, aunque fuese la misma cuota; querer comprar un carro a destiempo, cuando todavía no tenías bien ni para la gasolina; celebrar una boda de cientos de miles y olvidar el triste inicial de un apartamento que podría ser para toda la vida, así como explotar la tarjeta varias veces. Estos son sólo algunos ejemplos de lo que haces, al pensar que el dinero llegará y que te lo mereces. Claro que te lo mereces, así como una vida tranquila y con menos drama financiero, donde el progreso se sienta y los bancos no te llamen para presionarte para que pagues las deudas.

 

¿Qué podemos hacer para detener el círculo vicioso?

¡Reconoce que estás en un círculo!

Pensamientos como: “Me esperan varios meses de control estricto de mis gastos”. “Yo me metí en esto y yo puedo salir”. Ante la presión económica pueden parecer tontos; sin embargo, son el primer paso para enfrentar un gran reto financiero que provocará un cambio en tu vida.

 

Calcula el total de tu deuda. ¿De qué tamaño es mi círculo?

Frente a un problema, no hay nada mejor que saber si el mismo puede resolverse o no. Saber el tamaño de tu deuda te dará control y tranquilidad, porque entras en un estado de consciencia y además te permite estimar una fecha de saldo -o de fin del problema-. Esta fecha debe estar basada en tus ingresos y en tus pagos actuales a los préstamos.

 

Calcula el déficit de tus ingresos. ¿Qué alimenta mi círculo?

Si caíste en un círculo vicioso, es muy probable que tus gastos estén por encima de tus ingresos y esta es la raíz de todo el problema. Rápidamente calcula de cuánto es tu déficit, determinando todos tus gastos mensuales y restándoselo a tus ingresos. Busca en el próximo mes llevar esto a un punto de equilibrio -donde tus gastos y tus ingresos son iguales- o a corregirlo, y empieza a gastar menos de lo que ganas. Si tienes que sacrificar algunos lujos, llegó la hora de tomar acción. Si no logras dominar este paso, básicamente no importará lo que hagas con los otros, porque la deuda seguirá siendo necesaria.

 

¡Detén la deuda, detén el círculo!

Cualquier deuda nueva en la que incurras complicará aún más el problema, por eso debes parar y eliminar cualquier posibilidad de coger prestado nuevamente y dejarlo así, por lo menos, hasta salir del círculo. Las formas más fáciles en las que te puedes endeudar nuevamente son los tentadores extra-préstamos y las dulces tarjetas de crédito. Escóndelas todas. Sáldalas una a una.

 

Abona a capital y ahorra. ¡Crea un círculo virtuoso!

A medida que vayas saliendo y saldando tus deudas, el monto que pagabas de cuotas irá disminuyendo y tanto tu disponibilidad de sueldo, como tu liquidez, irán retornando. Aún seguimos dentro del círculo, por lo que, este dinero extra debe ser aprovechado para acelerar el proceso y utilizarlo para hacer abonos de capital extraordinario a los préstamos que nos quedan y simultáneamente ir ahorrando.

 

Domina el hábito. ¡Acelera un círculo virtuoso!

Lo que haces con el dinero cada vez que cobras, si lo haces de manera constante, puede definir tu destino financiero. Antes, quizás estabas repitiendo el patrón de ganar-gastar-endeudarse-pagar; sin embargo, a estas alturas deberías estar practicando el hábito de ganar-gastar-ahorrar-invertir. Son dos destinos totalmente diferentes. Quizás ya has probado el polvo de la derrota de uno y ahora quisiera que probaras el sol de la victoria del otro.

 

Mis recomendaciones para no volver a caer en el círculo

Alejarte de la cultura de “cero ahorros”. El ahorro es lo único que te garantizará poder lograr tus sueños sin endeudarte

 

Controla la incesante búsqueda de gratificación instantánea y de consumismo

Evita el sobre-endeudamiento, que no es más que endeudarte por encima de tu capacidad de pago y por encima de tus activos. Ocúpate de aumentar tus activos y por ninguna razón te des el lujo de quedarte sin liquidez.

Si entiendes que no puedes hacer todo esto sólo, o prefieres ir acompañado para acelerar el proceso, tener motivación extra y utilizar diferentes herramientas a tu favor, escríbenos al correo coach@felixrosa.com o por la redes vía @themoneycoachrd. Yo estaré súper feliz de apoyarte.



Coach financiero y creador de los programas de capacitación “Gimnasio Financiero” y “Finanzas 101”. Ingeniero industrial de profesión engresado de la Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) con estudios asociados en Banca y Finanzas por la universidad de Tompkins Cortland Community College de Nueva York. Certificado como “Coach Élite” por la Word Coaching Corporation y como “Experto en oratoria y manejo de publico” y en “Liderazgo de alto nivel” por Go Group