Asegurarse: Prevenir y no lamentar

Asegurarse: Prevenir y no lamentar

Una enfermedad, un accidente inesperado o la pérdida de algún miembro de la familia, además de representar una tragedia emocional, pueden convertirse en una crisis económica que pudo evitarse con la adquisición de un seguro

Nuestros ingresos son la base con la que satisfacemos las principales necesidades de la familia, la cual, está compuesta por estos seres queridos; sin embargo, constantemente estamos expuestos a un sinfín de riesgos que pueden afectar la estabilidad de esta y que pueden presentarse en la casa, en el trabajo o en la calle; por tanto, no podemos dejar su seguridad a un golpe de suerte.

Como buenos dominicanos, es práctica normal poner candado una vez nos han robado; no obstante, la experiencia nos ha demostrado una y mil veces que es mejor prevenir que lamentar.

Los seguros
A ninguno de nosotros nos gusta imaginarnos pasando por momentos difíciles; sin embargo, debemos estar conscientes de que hay situaciones imprevistas que no podemos evitar con solo dejar de pensar en ellas. Es muy importante que consideremos que estos eventos desagradables pueden sucedernos en cualquier momento y pueden no solo afectarnos a nosotros, sino a nuestros seres más queridos.

Es acá donde radica la importancia de contar con un seguro.

Un seguro es un sistema, a través del cual, se transfieren los riesgos desde una persona a una compañía aseguradora. El seguro es un contrato por el cual una de las partes -en este caso, la compañía de seguros- se compromete, mediante una cuota que le abona la otra parte -el asegurado-, a reparar un daño o cumplir con cierta prestación pactada, en caso de que ocurra algún evento determinado.

Los seguros funcionan sobre el principio básico de trasladar el riesgo. Es decir, en lugar de arriesgarnos a perder una gran cantidad de dinero, es preferible pagar voluntariamente una cifra menor -el costo del seguro-, disminuyendo el riesgo.

Si yo falto, ¿qué será de mi familia?

Estoy seguro de que esta pregunta te la has hecho en múltiples ocasiones y aunque siempre es una posibilidad lejana, no deja de ser una gran realidad. En el lamentable caso de que faltemos, esto puede ocasionar que nuestros hijos tengan que trabajar antes de lo planeado y hasta que abandonen sus estudios. Ante esta posibilidad, es muy prudente contar con una póliza de Seguro de Vida, que permita a nuestros dependientes enfrentar de la mejor manera su futuro económico, en caso de nuestro fallecimiento.

Tipos de seguros

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Existen diferentes tipos de seguros, entre ellos, los que cubren bienes materiales como autos, casas o negocio; los que cubren el riesgo de fallecimiento de las personas; los que cubren gastos asociados a eventos de salud de alto costo y accidentes; así como los que tienen una componente de ahorro, entre otros.

Los seguros tienen los siguientes componentes

  • La cosa asegurable: Es el elemento que corre el riesgo. Pueden ser bienes materiales, la vida, así como la integridad física o mental de una persona
  • El riesgo: Es una amenaza de pérdida o deterioro que afecta a bienes determinados o a derechos específicos, como la vida, la salud o la integridad física e intelectual de un individuo
  • La prima: Es el precio del seguro. Es el costo que se debe pagar por asegurar la cosa contra el riesgo. Este pago puede convenirse de forma anual, mensual, trimestral, semestral o todo de una vez, dependiendo de la compañía de seguros
  • La póliza: Es el documento en el que se establece por escrito las condiciones del contrato de seguro
  • El asegurado: Es la persona o bien sobre la que recae la cobertura del seguro
  • El contratante: Persona natural o jurídica que ha firmado un contrato de seguro, comprometiéndose a pagar el precio -prima- que el asegurador cobra por la prestación. No siempre el contratante y el asegurado son la misma persona. Esto sólo ocurre si el contratante ha tomado el seguro para sí mismo
  • El beneficiario: Persona natural o jurídica que ha sido seleccionada por quien contrata el seguro y que recibirá la indemnización pactada, en caso de producirse un daño
  • El asegurador: Es la empresa que asume el riesgo de la ocurrencia de un evento
  • Las coberturas: Son los riesgos que asume el asegurador -pueden ser uno o más- y que se describen en la póliza
  • El deducible: El asegurador puede asumir todo el riesgo o compartir el riesgo con el asegurado. La parte del riesgo que asume el asegurado se denomina deducible
  • La indemnización: Es la suma de dinero que el asegurador se compromete a pagar al asegurado, en caso de la ocurrencia de un evento y de acuerdo a las condiciones señaladas en la póliza

Recuerda que prevenir los riesgos es parte importante de un adecuado manejo financiero y vida familiar exitosa

Por: Omar Mejía | omejia@acxseguros.com

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