Dinero y felicidad: ¿cómo medir su relación?

Dinero y felicidad: ¿cómo medir su relación?

Es cierto que el tener más dinero puede mejorar nuestra calidad de vida, pero no garantizará que seamos felices.

 

El tema de la relación entre el dinero y la felicidad viene estudiándose científicamente desde hace varias décadas.  «Bután» una nación conducida bajo la filosofía Budista, en 1974 fue el primer país en medir la riqueza en términos de felicidad (no de dinero),  creando así el “Índice de Felicidad Nacional Bruta”, el cual toma en cuenta la salud física y espiritual de las personas, el bienestar, acceso a la educación,  entre otros factores de desarrollo que no necesariamente implican dinero.

Existen conductas y creencias que tienen la capacidad de acercarnos o alejarnos de la felicidad,  independientemente del nivel socioeconómico que poseemos. En ocasiones los patrones de creencias culturales que son autoimpuestas, muchas veces estancan a las personas en la búsqueda real de la felicidad y pueden afectar su relación con el dinero.

 

  • “Más fácil pasa un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar al reino de los cielos”. Desde temprana edad algunas personas inculcan a sus hijos que ser rico puede ser  algo malo y que incluso se le puede cerrar la puerta de entrar al cielo. Evidentemente queremos dinero, no trabajamos para ser ricos porque “seríamos malas personas” de acuerdo a este patrón.

 

  • “No soy bueno manejando el dinero” y como no te consideras bueno,  tu conducta será siempre orientada a malgastarlo o tomar malas decisiones, aun teniendo mejores alternativas. Si piensas de esta manera, es hora de que reformes tu vida y te alejes de ese pensamiento, para ello busca ayuda profesional e invierte tiempo en tu educación financiera.

 

Es importante comprender que todo lo que pensamos, décimos y hacemos genera algún tipo de resultado en nuestras vidas y esto está influenciado en nuestras creencias. Lo ideal es mantener un balance,  enfocarnos, descubrir nuestro propósito de vida y trabajar para alcanzar esa sensación de felicidad al lograrlo.

Imagina a tu artista favorito, de seguro es feliz porque puede ganar dinero, viajar y comprar bienes lujosos, mientras hace lo que le gusta cantar”,  pero es muy probable que nadie le aplaudiera en sus  primeros conciertos.

¿Qué crees lo motivaba a seguir luchando a pesar de que seguro no ganaba suficiente dinero?  Si pensaste en la felicidad,  estás en lo correcto, el sentirse feliz  puede ser diferente para cada persona, pero es el factor que nos motiva a producir cambios trascendentales en nuestra vida.

En conclusión, la relación del dinero y felicidad va mas allá de ser una simple línea recta ascendente (a mayor dinero, mayor felicidad), es un vínculo compuesto por diversos factores, tanto económico como social, espiritual y físico.

Puede que no tengas de momento todo el dinero que quisieras tener, pero es una excelente oportunidad para dedicarte a valorar todo lo que tienes y lo que te hace feliz, te aseguro que te darás cuenta de que tienes más de lo que puedes imaginarte para ser feliz ,  mientras logras tus objetivos paso a paso.




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